Dieta Tras Las Fiestas – El Régimen
Durante estas fiestas todos hemos realizado excesos, en la comida y la bebida, con las horas dedicadas al sueño, no tanto en el número como en los cambios horarios, y como no, la falta de actividad física, muchas horas en la sobremesa con la tertulia, mucho sofá.
Si somos capaces de escuchar nuestro organismo podemos oír como se queja, nos encontramos intoxicados, llenos, pesados, como se suele decir, sin ganas de nada. Además, empezamos un nuevo año y con él, la intención de cuidarnos, adelgazar, dejar de fumar, incluso algunos dejar de beber. Todos estos propósitos son muy loables pero debemos ser realistas y abordarlos de manera inteligente.
Como dice el refranero “el que mucho abarca poco aprieta”. Para empezar deberíamos desintoxicarnos de los excesos de las fiestas y para ello nada mejor que huir de los regímenes severos y tediosos a base de purés raros, controles de calorías, pesado de alimentos, etcétera. Algo sencillo con excelentes resultados. Agua, si agua. Este es nuestro mejor aliado, tomar alrededor de 2 litros de agua diarios, también es conveniente durante dos días comer verduras, frutas y batidos naturales. Se encargarán de depurar nuestro organismo.
Esta receta que parece tan sencilla, es sin ninguna duda la más eficaz. Pero tenemos que actuar, ponernos el agua al lado y beber, incluso en ocasiones sin mucha gana. No debemos olvidarnos que durante el invierno y debido al frío el consumo de la misma disminuye.
Por último, debemos recuperar nuestra actividad física, realizar algún tipo de ejercicio, hacer algún deporte. Como siempre decimos la mejor actividad consiste en pasear, caminar diariamente algo más de 30 minutos, ya que es a partir de este periodo de tiempo cuando nuestro organismo comienza a quemar las grasas.
Tras desintoxicarnos podremos abordar nuevos retos saludables, dejar de fumar, perder peso y controlar el consumo de bebidas alcohólicas. Claro está que un buen desafío sería el de adelgazar. Tras estos 2 ó 3 días, empezar a controlar la cantidad de comida que tomamos intentando reducir la porción o ración que nos ponemos en el plato, y eso si, siguiendo como siempre nuestra alimentación clásica, la llamada dieta mediterránea.
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