Sin lugar a dudas la mejor manera de prevenir el consumo de drogas es actuar en edades tempranas, educando, informando y concienciando a nuestros hijos de las consecuencias y riesgos que conllevan determinadas decisiones y elecciones, nuestras amistades, nuestros consumos, y enseñarles a rebatir algunos tópicos. Estas herramientas nos proporcionarán unos excelentes resultados, si bien, no nos pueden asegurar el cien por cien de éxito, razón por la que debemos profundizar en otros aspectos, que incluyen el conocimiento de las costumbre y hábitos de nuestros hijos.
El fenómeno del consumo de drogas es algo que debemos conocer y tener en mente, sin alcanzar el grado de obsesión, solo como una posibilidad más. Por ello, lo más importante es conocer cuales son los perfiles de los consumidores, las preferencias de consumo, o los resultados que obtienen los distintos tratamientos, una información que nos facultara para tomar decisiones, si llegara el momento. Una buena fuente de información en estos casos, nos la proporcionan las organizaciones que trabajan con estos problemas. En este caso es Proyecto Hombre, la entidad que ha presentado un estudio en el que alerta de los cambios que se producen entre los nuevos consumidores, cambios que debemos conocer y analizar.
Desde el Ministerio de Sanidad y Consumo se ha presentado la nueva Estrategia Nacional sobre Drogas 2009 – 2016. Si nos detenemos y la analizamos, nos encontramos con que no tiene tacha. El problema que se plantea es el de siempre, ¿Cómo conseguimos esto? ¿Una vez terminado el discurso político, hacemos algo más? Al final, se demuestra que la política camina por un lado y la realidad social por otro. Eso si, cuando algo cambia, a veces sin explicación y sin haber influido ellos, rápidamente lo recuperan y lo asocian a cualquiera de sus campañas. O sea, que van y nos lo explican. Analicemos someramente la nueva estrategia sobre drogas.